Mi relación con el trading inicia allá por 1997 cuando empiezo a operar en la Bolsa de Valores de Argentina con acciones locales y mis primeras experiencias con los pasos de cómo abrir una cuenta, cómo ejecutarla, dónde colocar la entrada (entry), dónde cortar una pérdida (stop loss), cuándo decidir la salida(exit), qué acciones, cuándo y cómo, todo ello era un mundo nuevo.
Sin embargo, yo diría que recién en el 2001, cuando comencé a operar en el mercado de Forex y con los Futuros, es que tomé el tema con más conciencia. Empecé a investigar diversas metodologías y a consultar a expertos en el tema, de quienes aprendí muchísimo.
Por mi trabajo de jornada completa es que busqué espacios para instruirme sobre el trading durante los fines de semana y de lunes a viernes, levantándome muy temprano, alrededor de las 5:30 horas, para aprovechar el tiempo y estudiar sobre el tema antes de irme a la oficina.
Fueron muchos años y fines de semana que me quedaba casi todo el sábado y a veces también los domingos estudiando indicadores, viendo estadísticas, construyendo gráficos, evaluando metodologías; todas ellas perfectas desde su concepción, pero no efectivas para mí a la hora de la práctica.
Por ello comencé a desarrollar un método que se adaptará a mis tiempos y a mi forma de operar los mercados, por ello Trading for Relief me brindó la posibilidad de entender que el trading es un trabajo de control emocional, puesto que hay una gran cantidad de personas que están operando en el mismo momento y en esos desbalances emocionales de la multitud es que se producen las grandes bajas o alzas.
Si uno logra ser disciplinado, las posibilidades de éxito son reales y están dadas por las estadísticas. Por ello, uno debe estudiar de forma previa el instrumento financiero que haya seleccionado para hacer trading, analizarlo y saber que más de 50% de las ocasiones en que efectúa ciertos movimientos continúa realizando otros. Este es el principio del método FisuOne® y, si bien, esa estadística no es garantía de nada porque siempre puede cambiar, si se sostiene en 70-80% de las operaciones, entonces el éxito con ese instrumento financiero y el método con que estamos midiendo debe ser tomado en cuenta.
“La disciplina tarde o temprano vencerá a la inteligencia”.
Siempre la disciplina será lo primero para entender que es primordial tomar al trading no como un pasatiempo ni una diversión, sino como un negocio, en el que gano o pierdo, porque también la pérdida debe ser tomada como parte del mismo negocio, un negocio donde tengo planificado cuándo me retiro, cuándo dejo de operar en la semana y cómo planificaré la semana próxima para otro trade que me ofrezca lo que necesito durante esa semana para llegar a mi objetivo.
Si respeto una modalidad y metodología de trabajo y trato al trading como a un negocio, esta actividad puede resultar placentera porque permite realizarse en cualquier lugar y lo único que se necesita es una computadora y conexión a internet para efectuarla donde más me resulte cómodo. Pero si intento llevarla a cabo sin una modalidad, sin manejo del riesgo, se puede transformar en algo poco placentero y frustrante de ejecutar.